
Esta mañana se ha disputado el partido adelantado de la jornada 4 del grupo B de la primera ronda de la LEFA entre el Racing Tartessos y el Batidos Pulefa F.S. Ha sido un partido tremendamente disputado y lleno de ocasiones para ambos bandos. El contratiempo de tener que jugar sin árbitro fué en primera instancia resuelto por los jugadores de ambos equipos comprometiéndose a jugar limpio y arbitrar entre todos de buena fé.
Pronto se demostró como el no tener árbitro iba a ser un inconveniente tal vez demasiado grande. Cosas a priori insignificantes, como pequeñas faltas en el centro del campo, eran objeto de polémicas de baja intensidad cada cierto tiempo. Aun así, la gran mayoría de los jugadores de ambos equipos eran respetuosos y el partido fué trascurriendo sin demasiadas incidencias en ese aspecto durante la primera parte. A todo esto, y después de unos primeros compases del encuentro con igualdad en la posesión de esférico y con pocas ocasiones de gol, un saque de banda del Batidos Pulefa cercano al área, fué aprovechado por Mario Barrado para poner el 0-1 en el marcador al controlar solo en el área contraria.El partido continuó por los mismos derroteros, con alguna ocasión del Racing y con mejor juego del Batidos Pulefa, que tocaba el balón con algo más de claridad en un partido bastante físico. También Mario reclamó un penalti al inexistente árbitro por un agarrón bastante claro del portero Jesús en un lance del juego que no señaló el colegiado... obviamente. Poco después, Chemi, que fué el héroe del Racing en el anterior partido dándoles 3 puntos con su gol en el último minuto, tuvo un error al sacar el balón jugado desde atrás que fué aprovechado por el actual máximo goleador de la competición, Diego Casado, que después de robarle el balón se plantó solo ante el portero colocando el 2-0 en el luminoso. Ya no hubo tiempo para mucho más y con ese resultado se llegó al descanso.
Al inicio de la segunda mitad, el Batidos Pulefa salió un poco descolocado al terreno de juego y el Racing tuvo alguna que otra ocasión que o bien fallaban por sí mismos, o bien desbarataba el portero Pulefista. En este momento comenzó a intensificarse la polémica, al cometer Miguel C. una clarísima mano al borde de su propia área. El rechace lo agarró Daniel Gaitán marcando el 3-0.
Una vez más la ausencia de árbitro provocó grandes disputas al reclamar el Racing que se tenía que pitar la mano al no existir la llamada "Ley de la ventaja" en fútbol sala, por lo que el gol no sería válido, mientras que los jugadores y el banquillo del Batidos Pulefa reclamaban que el gol había sido legal aplicando la ley de la ventaja. El lío se terminó resolviendo de una manera un poco extraña, lanzando el jugador de Batidos Pulefa Mario la falta sin barrera, ni portero, ni nada, mientras todo el mundo discutía. Así subió el 3-0 al marcador.El partido estaba ya caliente aunque sin llegar a la antideportividad. Los equipos intercambiaban faltas y algún que otro reproche, cuando Jesús, que había salido al terreno de juego poco antes, maravilló a las dos aficiones haciendo su clásico "regate del estudiante" ante el asombro de todos, en una jugada que terminó sin pena ni gloria en saque de banda. Ya después de esta deslumbrante incidencia, todo dió un poco igual. El Batidos Pulefa marcó 2 goles más hasta llegar al 5-0, aunque posteriormente, una cesión al portero del Batidos Pulefa fué motivo de la última polémica del encuentro. Con los ánimos muy caldeados, hubo un duro cruce de reproches entre jugadores del Racing Tartessos como Frank Grimes o Miguel García y el jugador Fernando Cruz del Batidos Pulefa, que no estaba de acuerdo con la cesión al portero aunque ésta aparece indicada en el reglamento del fútbol sala, en lo que supuso una actitud general que cualquier árbitro hubiera sancionado con expulsiones o al menos amonestaciones en ambos conjuntos. De ahí al final cabe destacar un par de ocasiones claras del Batidos Pulefa abortadas por Chemi que había ocupado la portería, y el gol del honor del equipo tartéssico a cargo del goleador del equipo Miguel García que puso el 5-1 final en el marcador..
Al terminar el encuentro, la tensión del juego se rebajó por parte de casi todos, se produjeron los saludos deportivos que nunca deben faltar, y tan amigos se dirigieron ambas escuadras a los vestuarios, unos satisfechos con su clara victoria, y otros deseando que un futuro e hipotético cruce en la final depare una revancha que prometería espectáculo y juego competitivo, esta vez a poder ser, con árbitro que medie en las jugadas dudosas.
Crónica realizada por Jesús Jiménez Cabello, jugador del Racing Tartessos.
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